martes, noviembre 14, 2006

La picadura de araña

Una mujer decide realizar un viaje al Caribe para relajarse en sus vacaciones. Recorre varias playas durante una semana y el último día decide adentrarse en una tupida selva donde descubre una bellísima catarata de aguas cristalinas rodeada de exuberante vegetación. Tras un baño se dispone a tomar el sol y se queda dormida. Cuando despierta descubre asustada una araña sobre su cuello, la aparta de sí y se marcha. Unas semanas más tarde, ya en casa, a la mujer se le desarrolla un bulto en el cuello, acude al hospital y el médico le dice que es necesario reventarlo y dejar que el liquido que hay dentro salga. Asustada accede y el médico realiza la intervención sin anestesia. Cuando el doctor corta con el bisturí la mujer exhala un suspiro y comienza a sentir algo sobre su cuello, creyendo que se trata del liquido que fluye. El médico le dice que no se asuste. Instintivamente se lleva la mano al cuello y nota que allí no hay liquido alguno sino algo que recorre su cuello. Arañas, cientos de pequeñas arañas recorren su rostro y su mano. Llena de pánico la mujer tiene que ser atendida por varias enfermeras. Al día de hoy la mujer permanece ingresada en la sección psiquiátrica del hospital.